Tratamiento de agua: Se utiliza para eliminar cloro, olores, sabores y contaminantes orgánicos del agua potable.
Tratamiento de aire: Se emplea en filtros de aire para eliminar olores, gases tóxicos y partículas contaminantes.
Industria farmacéutica: Se utiliza en la fabricación de medicamentos para tratar la intoxicación y la diarrea.
Industria alimentaria: Se utiliza para decolorar y purificar líquidos, como zumos y aceites.
Mascarillas: Se incorpora en mascarillas para filtrar contaminantes del aire.
Cosmética: Se utiliza en productos cosméticos como mascarillas faciales y dentífricos.