Metalurgia: Se utiliza como fundente en la producción de hierro y acero, ya que su bajo contenido de impurezas ayuda a mejorar la calidad del metal.
Industria química: Se emplea en la producción de coque metalúrgico, utilizado en la fabricación de acero.
Calefacción doméstica: En algunas regiones, la antracita se utiliza como combustible sólido para calefacción residencial debido a su alto poder calorífico y combustión limpia.
Fabricación de electrodos: Gracias a su alta conductividad eléctrica, la antracita se utiliza en la fabricación de electrodos para diversos procesos industriales.